Uso de EPI: adaptar el mensaje al público
Las empresas también deben adaptar su comunicación a los diferentes perfiles:
- los recién llegados,
- personal temporal,
- empleados con experiencia.
Se pueden organizar sesiones específicas para cada grupo: «Las generaciones más jóvenes suelen ser más receptivas a las cuestiones de seguridad», señala Nicolas Mercier.
Para otros, a veces son la comodidad, el exceso de confianza o el cambio de hábitos lo que plantea un problema.
Por ejemplo, con la llegada de los teléfonos inteligentes y las tabletas, vemos que muchos usuarios se quitan los guantes con frecuencia.
También en este caso, los fabricantes tienen un papel que desempeñar a la hora de adaptar los EPI a los nuevos usos, por ejemplo, con guantes compatibles con pantallas táctiles.
Por lo tanto, la información que nos llega desde el terreno es inestimable: “Cuando un cliente nos comunica un problema, intentamos desarrollar un producto adecuado. El EPI debe ser cómodo, fácil de poner, quitar y mantener. De lo contrario, no se usará”, reconoce Nicolas Mercier.
La comunicación no se limita, por tanto, a los intercambios internos, sino que implica también un diálogo regular entre fabricantes y usuarios.